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martes, 28 de agosto de 2012

Tips de Federico "Abriendo la botella"


"En la actualidad, no sólo existen varios tipos de sacacorchos sin también varias formas de cerrar la botella. Por un lado tenemos la tapa a rosca (muy fácil de abrir, solo girarla y a disfrutar el vino!) y, por el otro, el corcho tradicional y sus versiones sintéticas, para las cuales un sacacorchos será necesario para abrir la botella. Estos destapadores vienen en una miríada de estilos: algunos resultan ser más prácticos, otros lucen extravagantes y están los que prometen ser la solución para todos los problemas.

La realidad es que un sacacorchos sencillo puede alcanzar. Pero cuando estás frente a una  botella que ha pasado varios años en estiba y tiene un corcho natural, hay dos utensilios que pueden ser muy útiles: un sacacorchos de doble hoja y una canasta para decantar.

El primero te va a servir si el corcho está empapado en vino, algo común cuando la botella ha pasado un largo período de guarda; y el segundo es ideal ya que luego de un tiempo en la bodega, los vinos tintos pueden presentar muchos sedimentos que serán necesario removerlos al trasvasarlo a un decantador (y dejando los restos sólidos en la botella). La canasta es de mucha ayuda para poder abrir la botella mientras aún está en forma horizontal, en la misma posición en la cual ha estado en la bodega, y así los sedimentos no van a mezclarse con el vino, lo que sí ocurriría si a esa botella la ponemos en posición vertical.

Recientemente tuve la gran suerte de abrir una botella de Graffigna Centenario 1970, el año que lanzaron la marca para conmemorar los primeros 100 años de la Bodega Graffigna. Estos accesorios me ayudaron a disfrutar un vino fantástico, una pieza de la historia del vino en Argentina".

-Federico Lleonart

viernes, 13 de julio de 2012

Tips de Federico #2 - Temperatura


Asegúrese que el vino esté a la correcta temperatura antes de servirlo. Cuando esto ocurre, el vino se encontrará balanceado y todos sus componentes (acidez, alcohol, etc.) estarán en equilibrio y, por ende, su disfrute será mayor.

Los distintos estilos de vino requieren diferentes temperaturas de servicio: blancos jóvenes, frescos y ligeros, cómo el Graffigna Centenario Pinot Grigio, se sirven entre 8 y 10°C. Los tintos de cuerpo medio a completo, por ejemplo el Graffigna Centenario Malbec, son mejores a 17-18°C. Y los vinos tintos intensos y de mucho cuerpo,  como nuestros Graffigna Grand Reserve Malbec ó Cabernet Sauvignon, se pueden servir un poco más frescos, a 16-17°C. Hay que tener en cuenta que al servir un vino en una copa vacía que se encuentra a temperatura ambiente, el vino puede subir algunos grados. Entonces es preferible tener los tintos a temperatura de cava, en 15 grados; y los blancos a 5°C en el refrigerador.

Si es el verano y Ud. no tiene una cava climatizada (no se preocupe, ¡la gran mayoría de la gente no la tiene!), puede poner los vinos tintos por unos minutos en el refrigerador hasta que logren la temperatura correcta.  Lo mismo para cuando ordene una botella en un restaurante: si cree que el vino está un poco caliente, pida sin culpas un balde de hielo para enfriarlo. Eso es lo que yo haría.


– Federico Lleonart.

jueves, 28 de junio de 2012

Tips de Federico #1 - Cristalería


Este mes lanzamos una nueva sección llamada “Tips de Federico”, nuestro Global Brand Ambassador. Cada mes, Federico te compartirá un tip para que aproveches al máximo tu experiencia con el vino. Comenzamos con algunos tips sobre copas.

Un mismo vino puede parecer dos completamente diferentes de acuerdo en dónde lo sirvamos, por ejemplo, en una copa o una taza. Ustedes mismos pueden probarlo en sus casas y podrán ver la notable diferencia. Sus aromes e incluso sus sabores estarán cambiados, distintos.

Es importante contar con la cristalería adecuada para disfrutar cada vino al máximo. La forma y tamaño de la copa permitirán que los aromas y sabores se muestren en su mejor expresión. Aunque existen copas específicas que han sido diseñadas para cada varietal o región (por ejemplo copas para Bordeaux, Chablis, Syrah ó Pinot Noir), con tal de que ustedes cuenten en su casa con un par de ellas les hará posible disfrutar la gran mayoría de los vinos: en una copa genérica de Bordeaux puede servir los vinos tintos, ya que el cáliz de mayor tamaño (alrededor de los 590-890 cm3) da el suficiente espacio para que tanto los vinos jóvenes cómo los maduros puedan respirar. 

Los tintos de Graffigna, cómo el Graffigna Centenario Malbec o incluso el Graffigna Grand Reserve Malbec se beneficiarán en este tipo de copa. Para los vinos blancos les recomiendo usar una clásica copa de Chardonnay ó Chablis, ya que posee un cáliz de menor tamaño (350-415 cm3) que las copas de tinto y, por ende, la menor temperatura necesaria para disfrutarlos se mantendrá por mayor tiempo. El Graffigna Centenario Pinot Grigio muestra lo mejor de sus atributos al servirlo en una de estas copas.

Entre la cristalería también podemos encontrar a los decanters ó decantadores, que son utilizados no sólo para separar los sedimentos encontrados en los vinos de guarda sino también para oxigenar al vino antes de ser servido en las copas. Esta práctica beneficia a vinos jóvenes y concentrados que necesitan tiempo para mostrar todo su caudal aromático. La línea Graffigna Grand Reserve, tanto el Malbec cómo el Cabernet, mejoran circunstancialmente luego de un corto paso por un decanter. Si no posee uno, no se preocupe: sólo necesita dedicar unos minutos haciendo girar al vino en la copa para que esta misma oxigenación eventualmente ocurra. 

- Federico Lleonart